Una fianza respalda ante un tercero que cumplirás tus compromisos (contractuales, administrativos, judiciales o fiscales). Si no lo haces, la afianzadora responde. Es la herramienta que te abre puertas para contratar, licitar y operar con respaldo.

En una fianza intervienen tres partes: tú (fiado), quien te exige la garantía (beneficiario) y la afianzadora que responde si incumples. A diferencia de un seguro, la fianza es recuperable: si la afianzadora paga, tú le reintegras. Te ayudamos a estructurar la fianza correcta, con la afianzadora adecuada y las condiciones más convenientes.
Revisamos el contrato o requerimiento para identificar la fianza y el monto correctos.
Comparamos el mercado y seleccionamos la mejor opción para tu caso.
Gestionamos requisitos y trámites para que la obtengas a tiempo.
Acompañamos renovaciones, endosos y liberación de la fianza al cumplir.
Dinos qué obligación necesitas garantizar y te acompañamos en todo el trámite.
Solicitar asesoríaMaterial informativo. Los tipos de fianza, alcances y exclusiones descritos son de carácter general; los términos definitivos se establecen en la póliza de fianza emitida por la afianzadora.